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𝗘𝗹 𝗽𝗿𝗼𝗯𝗹𝗲𝗺𝗮 𝗻𝗼 𝗲𝘀 𝗲𝗹𝗲𝗴𝗶𝗿 𝘂𝗻𝗮 𝗰𝗮𝗿𝗿𝗲𝗿𝗮... 𝗲𝘀 𝗾𝘂𝗲 𝗻𝗮𝗱𝗶𝗲 𝘀𝗮𝗯𝗲 𝗰𝗼́𝗺𝗼 𝘀𝗲𝗿𝗮́ 𝗰𝘂𝗮𝗻𝗱𝗼 𝘁𝗲 𝗴𝗿𝗮𝗱𝘂́𝗲𝘀.

  • neburfm
  • 18 jul
  • 2 min de lectura

Cada semestre, miles de jóvenes en México comienzan una carrera convencidos de que ese título les garantizará un lugar en el mercado laboral durante las próximas décadas. Pero hay un pequeño problema...



𝗘𝗹 𝗺𝗲𝗿𝗰𝗮𝗱𝗼 𝗹𝗮𝗯𝗼𝗿𝗮𝗹 𝗰𝗮𝗺𝗯𝗶𝗼́ 𝗺𝗮́𝘀 𝗿𝗮́𝗽𝗶𝗱𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝗺𝘂𝗰𝗵𝗼𝘀 𝗽𝗹𝗮𝗻𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝗲𝘀𝘁𝘂𝗱𝗶𝗼.



Mientras algunas universidades siguen enseñando como si estuviéramos en 2015, la evolución de la tecnología ya permite escribir código, analizar contratos, generar diseños, traducir documentos y resuelve problemas que antes requerían horas de trabajo.



No significa que las profesiones vayan a desaparecer.


Significa que las tareas que les daban valor están cambiando a una velocidad nunca antes vista.



- Hoy un contador dedica menos tiempo a capturar información y más a interpretarla.


- Un abogado encuentra jurisprudencia en minutos.


- Un desarrollador trabaja con asistentes de IA.


- Un diseñador compite con herramientas que generan propuestas en segundos.



Todavía hay estudiantes aprendiendo software que muchas empresas dejaron de utilizar hace años. Como si siguiéramos enseñando a reparar videocaseteras porque "algún día podrían regresar".



Lo ocurrido con el examen de admisión de la UNAM este año también deja una reflexión interesante. Más allá de los resultados, el verdadero reto ya no es únicamente evaluar cuánto sabe un estudiante, sino como garantizar que el conocimiento demostrado realmente le pertenece a 𝘂𝗻𝗮 𝗲́𝗽𝗼𝗰𝗮 𝗱𝗼𝗻𝗱𝗲 𝘂𝗻𝗮 𝗜𝗔 𝗽𝘂𝗲𝗱𝗲 𝗿𝗲𝘀𝗽𝗼𝗻𝗱𝗲𝗿 𝗽𝗿𝗲𝗴𝘂𝗻𝘁𝗮𝘀, 𝗿𝗲𝗱𝗮𝗰𝘁𝗮𝗿 𝘁𝗲𝘅𝘁𝗼𝘀 𝘆 𝗿𝗲𝘀𝗼𝗹𝘃𝗲𝗿 𝗽𝗿𝗼𝗯𝗹𝗲𝗺𝗮𝘀 𝗲𝗻 𝘀𝗲𝗴𝘂𝗻𝗱𝗼𝘀. 



La conversación ya no debería centrarse solo en las calificaciones, sino en si nuestros métodos de evaluación siguen siendo adecuados para un mundo donde el acceso a la inteligencia artificial es prácticamente inmediato.



Mientras tanto, las empresas están buscando algo muy distinto.


Buscan personas capaces de trabajar con tecnologías revolucionarias, interpretar datos, resolver problemas complejos, tomar decisiones, comunicar ideas y aprender continuamente.



𝗟𝗮 𝗰𝗮𝗽𝗮𝗰𝗶𝗱𝗮𝗱 𝗱𝗲 𝗮𝗱𝗮𝗽𝘁𝗮𝗿𝘀𝗲 𝗲𝘀 𝗹𝗮 𝗾𝘂𝗲 𝗺𝗮𝗻𝘁𝗶𝗲𝗻𝗲 𝘃𝗶𝗴𝗲𝗻𝘁𝗲 𝘂𝗻𝗮 𝗽𝗿𝗼𝗳𝗲𝘀𝗶𝗼́𝗻.



La tecnología no está reemplazando títulos universitarios.


𝗘𝘀𝘁𝗮́ 𝗿𝗲𝗲𝗺𝗽𝗹𝗮𝘇𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗹𝗮 𝗶𝗱𝗲𝗮 𝗱𝗲 𝗾𝘂𝗲 𝘂𝗻 𝘁𝗶́𝘁𝘂𝗹𝗼, 𝗽𝗼𝗿 𝘀𝗶́ 𝘀𝗼𝗹𝗼, 𝗴𝗮𝗿𝗮𝗻𝘁𝗶𝘇𝗮 𝘂𝗻 𝗲𝗺𝗽𝗹𝗲𝗼 𝗱𝘂𝗿𝗮𝗻𝘁𝗲 𝘁𝗼𝗱𝗮 𝗹𝗮 𝘃𝗶𝗱𝗮.



Y quizá esa sea la lección más importante que todavía no aparece en muchos planes de estudio.


¿México sigue formando profesionistas para el futuro... o seguimos preparando excelentes candidatos para un mercado laboral que ya cambió?




 
 
 

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