top of page

𝗘𝗹 𝟵𝟭% 𝗱𝗲 𝗹𝗮𝘀 𝘃𝗲𝗰𝗲𝘀, 𝗺𝗼𝘃𝗲𝗿 𝗮 𝘂𝗻 𝗲𝗺𝗽𝗹𝗲𝗮𝗱𝗼 𝗰𝗼𝗻 𝗯𝗮𝗷𝗼 𝗿𝗲𝗻𝗱𝗶𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 𝗲𝗺𝗽𝗲𝗼𝗿𝗮 𝗹𝗮𝘀 𝗰𝗼𝘀𝗮𝘀.

  • neburfm
  • 27 feb
  • 2 Min. de lectura

El camino: Madrugar para exámenes, Proyectos que quitan fines de semana, Prácticas profesionales mal pagadas, Errores de principiante, Noches sin dormir aprendiendo de mentores. Es la inversión para que un profesional sea realmente competente en su área (En promedio 10 años).



Y luego llega un líder y dice:


"Sabes qué, no estás rindiendo en tus actividades. Te vamos a pasar al otro departamento"



Si alguien no rinde en su área de especialidad, ¿qué te hace pensar que va a rendir en un área que desconoce por completo?


𝗡𝗼 𝗹𝗼 𝗵𝗮𝗰𝗲.



- La organización no quiere enfrentar el despido


- Prefieren trasladar el problema a otro departamento


- El empleado acepta por miedo a quedarse sin trabajo


- El nuevo departamento hereda una bomba de tiempo



𝗘𝗹 𝘁𝗿𝗮𝘀𝗹𝗮𝗱𝗼:


Persona con bajo rendimiento en su área, El área original respira aliviada, El empleado llega con "actitud positiva" (porque le dieron otra oportunidad).



𝗘𝗹 𝗱𝗲𝘀𝗮𝘀𝘁𝗿𝗲 𝘀𝗶𝗹𝗲𝗻𝗰𝗶𝗼𝘀𝗼:


El empleado no entiende los fundamentos del nuevo rol, Comete errores básicos, El equipo que lo recibe tiene que dedicar tiempo a "entrenarlo", La moral del nuevo equipo cae.



𝗟𝗮 𝗻𝗼𝗿𝗺𝗮𝗹𝗶𝘇𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗺𝗲𝗱𝗶𝗼𝗰𝗿𝗶𝗱𝗮𝗱:


Los realmente talentosos se frustran, El promedio del equipo baja.



𝗘𝗹 𝘀𝗶𝗴𝘂𝗶𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗺𝗼𝘃𝗶𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼:


El empleado vuelve a no rendir, Y AQUÍ VAMOS DE NUEVO.



He visto personas pasar por 3, 4, hasta 5 áreas diferentes antes de que alguien se atreva a tomar la decisión correcta.



¿𝘌𝘴 𝘦́𝘵𝘪𝘤𝘰 𝘲𝘶𝘦 𝘶𝘯 𝘱𝘳𝘰𝘧𝘦𝘴𝘪𝘰𝘯𝘢𝘭 𝘢𝘤𝘦𝘱𝘵𝘦 𝘶𝘯 𝘳𝘰𝘭 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘦𝘭 𝘲𝘶𝘦 𝘯𝘰 𝘦𝘴𝘵𝘢́ 𝘱𝘳𝘦𝘱𝘢𝘳𝘢𝘥𝘰?



¿𝘌𝘴 𝘦́𝘵𝘪𝘤𝘰 𝘲𝘶𝘦 𝘶𝘯𝘢 𝘦𝘮𝘱𝘳𝘦𝘴𝘢 𝘮𝘶𝘦𝘷𝘢 𝘢 𝘢𝘭𝘨𝘶𝘪𝘦𝘯 𝘴𝘢𝘣𝘪𝘦𝘯𝘥𝘰 𝘲𝘶𝘦 𝘯𝘰 𝘵𝘪𝘦𝘯𝘦 𝘭𝘢𝘴 𝘤𝘰𝘮𝘱𝘦𝘵𝘦𝘯𝘤𝘪𝘢𝘴?



Sí, Hay casos donde el movimiento funciona:


La persona pidió el cambio, Hay un plan de desarrollo, Mentor dedicado, Metas claras, Período de prueba.



Mover a un profesional que no rinde a un área que desconoce no es "gestión del talento". Es "gestión de la mediocridad", No le hace bien a nadie. Y esto es más común de lo que se piensa.



𝗥𝗲𝗰𝗼𝗻𝗼𝗰𝗲 𝗲𝗹 𝗲𝗿𝗿𝗼𝗿, 𝗮𝗽𝗿𝗲𝗻𝗱𝗲 𝗱𝗲 𝗲́𝗹 𝘆 𝘀𝗲𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗰𝗮𝗺𝗶𝗻𝗼𝘀 𝗰𝗼𝗻 𝗱𝗶𝗴𝗻𝗶𝗱𝗮𝗱.




 
 
 

Comentarios


bottom of page